El congreso ha sido todo un éxito, con una asistencia de unas 1000 personas de todo el país y del mundo.

La verdad es que ha sido muy estimulante y esperanzador ver a tanta gente aprendiendo, pensando y discutiendo alternativas, para poder alimentarnos de una forma más saludable, en una sociedad más equitativa y respetando a la naturaleza.

Si bien estamos en un momento crítico, en cuando a nuestro impacto como humanidad sobre el planeta; más de 7.000.000.000 de personas reclamando por comida, abrigo, vivienda y todo tipo de productos y servicios cada vez más sofisticados; estamos en un punto de inflexión en cuanto a la toma de conciencia del impacto que generamos y una gran oportunidad para crear una nueva forma de relacionarnos entre nosotros y con el resto de los seres vivos.

Hoy en día la idea de hacer “alimentos saludables¨ es una novedad y casi un esnobismo, cuando debería ser una preocupación básica, tanto de los productores de alimentos, como del estado.

Hay muchas variables que influyen en los procesos que se están dando a escala global:

-Homogeneización de las dietas, hay miles de especies comestibles, pero el 90% de lo que    comemos y cultivamos corresponden a solo 15 especies y el 50% solo a 3.

-Tendencia a la mecanización y al monocultivo (disminución de la biodiversidad)

  • No hay conciencia del costo ecológico de la forma de producción convencional (contaminación ambiental del agua, el suelo y el aire)

 

Rentabilidad – Costo Ecológico = No Sustentabilidad

 

Si bien la ONU promueve 17 objetivos a tener en cuenta para el desarrollo sustentable,

podemos simplificarlo en tres aspectos fundamentales

 

Analizando todos estos aspectos, surgen algunas preguntas que nos ayudan a orientarnos hacia un desarrollo sostenible

¿Qué estoy haciendo para reducir la cantidad de insumos?  (Fertilizantes, agrotóxicos, energía, agua, packaging )

¿Qué estoy haciendo para favorecer la biodiversidad?( Plantas, animales terrestres, peces,  aves, insectos, microflora y microfauna del suelo.

¿Que estoy haciendo para reducir la distancia de la cadena de comercialización?

Menores costos y menor huella de carbono

¿Que estoy haciendo para que los trabajadores vivan mejor?

Mejores condiciones laborales, higiénicas y de seguridad

¿Qué estoy haciendo para que los que me rodean vivan mejor?

Responsabilidad social empresaria, formación de personas,  tratamiento y disminución de efluentes, etc.

 

Con este complejo panorama, surge el desafío de replantearnos y rediseñar  un nuevo sistema productivo que incluya a todas las demandas de la sociedad y del planeta.

En cuanto a los proyectos ya existentes, propongo como un buen camino, el proceso de mejora continua, pensando cada decisión de cada tarea, teniendo en cuenta el conjunto de objetivos. De esta manera,  se irá produciendo una transición, hacia un modelo de producción más sustentable y del cual las futuras generaciones nos lo agradecerán.

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